La vida es un libro en blanco, tú escribes tu historia

La vida es un libro en blanco, tú escribes tu historia

lunes, 20 de mayo de 2013

Acércate,aléjate



Acércate, aléjate
Ya no sé ni si te quiero ver
Cuándo no estás, anhelo tu presencia
Cuándo te tengo, quiero que desaparezcas

Te amo, te odio, soy
Simple y llanamente
Un mar de dudas
Cuyas preguntas y respuestas salen de ti

lunes, 13 de mayo de 2013

La felicidad

A veces, me pregunto si el hombre está realmente preparado para ser feliz. Entiéndase hombre como ser humano, porque estas cuestiones afectan tanto a hombres como a mujeres, a mayores y a niños, a pobres y a ricos. Tal vez aquí alguien tenga ganas de pararme y decir: "Perdona, creo que te equivocas. La cuestión de la felicidad afecta mucho más a unos que a otros. Un rico lo tiene mucho más fácil que un pobre para ser feliz" ¿En serio lo creéis? A ver, no vamos a negar lo evidente: si no tienes comida para tí y tu familia, dificilmente vas a poder preocuparte de ser feliz. Pero una vez cubiertas las necesidades básicas, una casa, ropa, comida... ¿En serio pensaís que el dinero trae la felicidad? Yo no puedo estar más en desacuerdo. Como diría la cantante Rosana: Voy a hacer una fortuna con lo mucho que te quiero, lo que más vale en el mundo no se compra con dinero. Y los estudios sociológicos están de mi lado, a partir de una cantidad de dinero no muy elevada, cada euro extra aporta muy poca felicidad. Pero dejemos eso a un lado, que no es más que una desviación del tema. Volvamos a lo que me preguntaba al comienzo de esta entrada: ¿Está el hombre preparado para ser feliz?

A primera vista puede parecer que sí. Todos buscamos la felicidad, de uno u otro modo. Y eso se debe a que la felicidad es algo bueno para nosotros, ¿no? Y si es algo bueno, entonces será que estamos preparados para ello. Si no, no sería bueno para nosotros. Esa idea parece razonable. Muy razonable incluso. Tanto que me dan ganas de acabar aquí esta entrada y ponerme a buscar la manera de ser feliz. Y sin embargo, hay algo en mí que me reconcome, que me obliga a seguir escribiendo. Algo que parece ir en sentido contrario a todo lo dicho anteriormente. Algo con lo que además, por desgracia, a veces me identifico. Estoy pensando en la gente que no busca la felicidad. Aquí otra vez quién todavía esté leyendo este post tendrá ganas de decirme: "Perdona, pero creo que te equivocas (otra vez). Todo el mundo quiere ser feliz. ¿Acaso conoces a alguien cuyo objetivo en la vida sea ser infeliz?" A ver, está claro que no. Nadie (que yo sepa) tiene como objetivo en la vida ser infeliz. Pero actúan (o actuamos, como ya he dicho antes, por desgracia a veces formo parte de ese grupo de personas) como si no quisieran ser felices. Siempre buscando el lado negativo de las cosas, siempre viendo llegar nuevos problemas en vez de disfrutar de las alegrías de la vida. Entiéndase que me refiero a personas sin problemas graves, está claro que hay casos en los que por un motivo u otro es muy dificil ser feliz. Si esas personas sin problemas graves quieren ser felices (hemos dicho antes que en principio nadie quiere ser infeliz), ¿por qué se comportan así? Tal vez no sepan ser felices, o no estén preparadas para ello.

En fin, a todxs lxs que hayais llegado hasta el final de esta entrada, gracias por leerla. La verdad es que quería retomar el blog, he encontrado esta entrada en la que había una frase escrita y la he continuado, no tenía intención de escribir una entrada filosófica, pero es lo que ha salido. No dudeís en comentar, si os ha gustado, si no os ha gustado, si quereis dar vuestra opinión sobre el tema... Y no dudeís en suscribiros para que las próximas entradas os lleguen directamente al email. Os dejo aquí la canción de Rosana a la que me refiero en este texto: http://www.youtube.com/watch?v=PNJPndVfZ4w

lunes, 13 de junio de 2011

La caja y los recuerdos

Una tarde de domingo, ante la imposibilidad de salir a la calle por el calor abrasante y el aburrimiento creado por la insoportable película de amor eterno de la televisión, Ámbar decidió abrir su caja.
Era una caja vieja, y no especialemente decorativa, que había guardado durante años sin atreverse a levantar la tapa. Ya no recordaba ni lo que había dentro, solamente sabía que una buena parte de sus recuerdos estaban escondidos allí.
La abrió poco a poco, como si temiera que algún monstruo escondido la atacara por atreverse a molestarle. Cuándo por fin consiguió quitar la tapa y mirar, descubrió diversos objetos, escondidos en bolsas, mas o menos cubiertos de polvo : Tarjetas de restaurantes, billetes de tren, alguna estatuilla que había comprado de recuerdo de algún viaje, fotos con las amigas del instituto, una flor seca, unos rotuladores, y algún folleto de alguna que otra actividad cultural. Una vez hubo sacado todo eso de la caja, la sacudió boca abajo para verificar que no quedaba nada en ella, antes de atacar la porqueria con una balleta humeda. Entonces, cayó al suelo un cartón, y detrás de el, unos papeles medio rotos. Era el doble fondo, que ella misma había creado para que sus padres no hurgaran.

Entre los papeles descubiertos, leyendo con dificultad la marca del lápiz borrada por los años, Ámbar constató que lo que hacía unos años le parecía "super-secreto ultra-privado" no eran mas que tonterias que no valía la pena recordar. Estaba a punto de tirar todos esos papeles al contenedor de reciclaje cuándo su mirada se fijó en una carpeta que, en su día, debió de ser roja o rosa.

En su interior, unas fotos de jovenes en la piscina, en un salón, jugando a las cartas. De repente, se dio cuenta de que era todo aquello: eran las fotos de aquel club de vacaciones, en Marsella. Aquel verano...había sido uno de los mejores de su vida, había conocido a un montón de gente y sobre todo, había conocido al que fue su primer amor. Conteniendo sus lágrimas, Ámbar fue cogiendo y observando detenidamente cada una de las fotos amarillentas, cuyas esquinas estaban torcidas por el tiempo. En el dorso de una de ellas ponía: Nos volveremos a ver. Ámbar ya no pudo mas: dejo que sus lágrimas cayeran, recordando que hacía quince años de aquello...

sábado, 20 de noviembre de 2010






Una rosa



Una rosa es lo que guardo de aquellos días pasados, de nuestros paseos sobre la hierba, de tus caricias a mi lado. Una rosa, que cada vez que la veo me recuerda ese pasado. Una rosa que me regaslate aquel día de San Valentín, que ahora me hace sufrir; pero que no quiero tirar porque me recuerda a tí...

miércoles, 24 de marzo de 2010

Por algo hay que empezar...

Hola a todos me llamo Idaira (no es mi verdadero nombre pero para internet sirve).No voy a hacer ninguna presentación ya que dudo que pueda interesar a los internautas y además no me gusta dar datos personales. En este blog voy a poner pequeñas historias,quizás un libro por capítulos,en fin ya veré dependiendo de la inspiración que tenga...También pondré entradas para que recomendeis libors,películas,canciones...
Creo que eso es todo,espero que os guste y si teneis algo que decir ( bueno o malo)dejad un comentario.
Idaira